“No sólo hay desigualdad en la distribución de la riqueza, no en la satisfacción de las necesidades básicas. No nos orientamos por un sentido de la racionalidad íntima. La tierra está rodeada de satélites, podemos tener en casa cien canales de televisión, pero de qué nos sirve eso en este mundo donde mueren tantos. Es una neurosis colectiva, la gente ya no sabe lo que le conviene esencialmente para su felicidad. Vamos hacia los 500 canales y ¿para qué nos sirve?” (Saramago).

Se nos fue uno de los pocos intelectuales con un sentido humanista........
Esta ciudad no está hecha para construir sueños

quizá sea por eso que me gusta vivir aquí

porque así puedo sentirme... revolucionario.



Las calles grices están cada vez más repletas de gente que no respeta a la gente

de hombres que no aman a las mujeres

y de mujeres que han aprendido a no creer en el amor de los hombres.



Esta ciudad es un laberinto de caminos entrecruzados que llevan a ninguna parte

al mismo tiempo, llevan hacia cada rincón de la gamma enorme que compone la humanidad

sus más oscuros rincones y su iluminación que de cuando en cuando nos hace recordar que vale la pena vivir

Segunda

Hay un espacio enorme, insondable, entre dos cuerpos

un espacio tan grande entre dos islas separadas por mar de piel

entre dos historias tan distintas que

se juntan una tarde a jugar a dormir un poco



Hay una maldición de tiempo,

tiempo que corre como si de ello dependiera su existencia.



¿Que tan mal está quererte aquí cada vez que me tiendo a olvidar la realidad?



Hay un espacio, tómate el tiempo del mundo en conocerlo

hacerlo grande o ir reduciéndolo

ya no va de mi,

porque me rindo a tus manos

o comparto trincheras contigo si comienza la guerra.

La Combi un deporte de Aventura

“Las pistas de Lima en sentido combi
equivalen al Rally del Inca”

Todos los días lo mismo. Levantarse temprano, subir, pagar el pasaje , mostrar el carnét , dar las gracias (porque en casa a uno le enseñaron los buenos modales) y decir “bajo, bajo”.
En fin, el ajetreo diario y de nuevo por las noches lo mismo: subir , bajar y toda la parafernalia de los viajes.

Por eso detesto viajar.

Odio las combis, odio tener que subirme a esos cucarachones de la muerte, porque siento que entro (o participo) en una especie de Rally.
Subirse a una combi, entonces, se convierte en un completo deporte de aventura.
Odio al cobrador faltoso, detesto a los buses y las coasters, tengo una reserva especial de odio a los gileritos de bus, desprecio con ganas también a los chicos que se juran ricos y puntean a las chicas. Simplemente me dan naúseas.
Odio también las combis parranderas, donde la rica cumbia retumba en tus oídos y no te deja escuchar ni una palabra cuando estas recibiendo una llamada…
Miro mal a los taxistas o ya sea cualquier chofer que toque el claxon salvajemente creyendo que su tu-tu-tu-tu es un súper hit contagioso, es más soy una de las pocas personas que cree que aquellos sonidos horrorosos deberían prohibirse , porque francamente enferman.

Me causa indignación cuando en un bus sube una ancianita o una mujer embarazada, discapacitados y las personas, generalmente los hombres, se hacen los dormidos. Aborrezco las peroratas patéticas de los vendedores de caramelos, que cada día se les muere alguien :el hijo , el primo , el loro , el gato , etc ...abusando de la buena fe de las personas.

Hoy es uno de los pocos días en que salgo temprano dela escuela (Jesús María) y feliz abordo mi carrito con cierto aprecio, me parece tan melodioso ese: “Javier Prado todo Javier Prado”.
Llego a Javier Prado, exactamente al puente de la Universidad de Lima, camino, muriéndome de frío y mientras escucho un poco de Filio, Cepeda y Sabina creo ilusamente que Lima puede ser hermosa.

Me quedó varada durante veinticinco minutos (que para mi son como mil horas) esperando una mísera combi que me lleve a casa. Lo logro.
Subo a este nuevo cucarachón y el choro del cobrador me cobra un sol por tres cuadras (ojo no me quejo) pero es que para mis patas y para mí, eso es un asalto a mano armada , pero que queda, solo pagar.

Lo maldigo sonriendo.

Bajo en calle “C” y tiritando de frío cruzo las dos pistas que me conducen a mi humilde hogar, veo un par de amigos en una esquina- me pasan la voz - los saludo de lejos, lo que menos quiero es lorear con este frío.

Llego a mi casa y felizmente me voy a dormir a conversar un ratito con Morfeo sobre seres mitológicos jamás comprendidos, no sin antes suspirar y decir; mañana es otro día más. Mientras llega el sueño pienso en el trabajo de diagramación que tendré que hacer, en las tareas atrasadas y dentro de esa letanía pienso ilusamente si algún día desaparecerán las combis.
Ojalá pronto nos civilicemos y vayamos en tren, pero Dios no me escucha...
Ahora nos mando el Metropolitano.

Dicen


Dicen que su cultura y civilización son superiores y más desarrolladas, cuando lo único que ha sido superior en la historia, es su barbaridad y su capacidad de destrucción y de sembrar muerte.

Dicen que tenemos que pagar una deuda, pero nunca nos han pagado por todo lo que se nos llevaron y destruyeron durante los últimos 500 años.

Dicen que los países del Norte son ‘desarrollados’, y nosotros somos ‘subdesarrollados’, cuando son ellos que sólo saben vivir contaminando y destruyendo el medio ambiente, cuando son ellos que sólo saben vivir agotando los recursos naturales, cuando son ellos que sólo saben vivir conquistando y acabando con lo que es diferente a lo suyo, cuando son ellos que sólo saben vivir detrás de fronteras y muros alambrados y armados, cuando son ellos que sólo saben vivir dominando a los demás.

Dicen que somos pobres, pero nos roban cada día.

Dicen que nos ayudan, cuando somos nosotros que ayudamos a ellos.

Dicen que el libre mercado capitalista es la mejor garantía para el desarrollo sostenible, cuando jamás en la historia ha existido un sistema económico tan desastroso para el medio ambiente y la humanidad.

Dicen que el libre mercado ha facilitado un avance tecnológico jamás visto en la historia de la humanidad, cuando en realidad, sólo se aplica cuando conlleva más beneficio financiero.