Horarios Desiertos

En Italia es noche de invierno
por mi ventana comienza a amanecer.
Aun rezas mi nombre por las noches,
como oración nostálgica
y sientes aun tus manos enredadas con las mias.
Por aqui todo va muy bien,
veo el amanecer
adormecida por el olor a pronta primavera,
Y aprietas el abrigo a tí,
como si fuera mi piel.
Te he inventado,
te he creido,
y ahora te dejo.
Tu voz se aleja
entre la neblina
las canolas
rascacielos y la libertad.
En Italia es de noche
Y yo estoy respirando polen.
El mar que nos separa es tan grande como mis esperanzas de olvidarte...
Yo no te quiero volver a ver,
te he inventado todo,
te he creido
y ahora te dejo
Aprieta tu abrigo
acuerdate de mí esta noche.
Y deja que respire sin tí, horarios desiertos.
FIN.

azul profundo, de un encuentro sin comienzo

Otra mirada con esos ojos imposibles
azul añil
manantial profundo

No te conozco
no quiero hacerlo
sólo otra mirada quiero
para conocer el azul del cielo.

mírame otra vez con ese azul imposible
ultramar que dibuja tu pupila

El último hechizo

Yo no soy magia, no sé cómo hacerla
ni siquiera creo en encantos, hechizos
y el único truco que aprendí es hacer aros con el humo del cigarrillo
que lentamente me asesina...

Soy sólo realidad, cruda e imperfecta
monótona, gris, realidad que a veces duele

En mi mundo, nunca existió Alicia
y el país de las maravillas fue siempre
una ciudad sombría llena de asfalto gris
ladrones del mercado
y combis con gente que no se baña

Mi luz, encendedores y fluorescentes
mas nunca varitas mágicas
ni palabras que puedieran levantar ilusiones de tierra media

Ahora que lo sé, lo entiendo
y no deberías dejar que nunca nadie
te diga que no debes creer
pero yo no soy, y no tengo nada, de aquello

Y no sé ver más allá de lo mágico que era
simplemente despertar un día más para quererte





El despertador al final del sueño

Creo haber descubierto porqué es terrible despertarse los días de semana
Es porque suena el despertador al final del sueño
y te estresa despertar, porque los despertadores están hechos para eso
para quitarnos la tranquilidad del sueño.

Cuando es fin de semana, uno duerme hasta que el cuerpo decide despertarse
e incluso así, a veces uno se reacomoda la almohada y pega el ojo otra vez sin esfuerzo

Supongo que la vida funciona así, cuando algo se termina sin que realmente lo esperes, como si un despertador gritón le ponga un final, es cuando realmente duele que se termine. En cambio, cuando va pasando el tiempo, y le dejas al cuerpo acostumbrarse a la idea que tiene que terminar, pues es más facil despertarse los domingos.

Creo que últimamente no tengo tantos domingos como quiciera, he entregado tantas cosas mías, y he dejado esperanza en el camino, lo suficiente como para haber querido que no se termine. Y sin embargo, sonó el despertados con sus gritos en un ricón, y levantarse fue encontrarme otra vez con mi condición realista (o pesimista como dicen otros), mi condición que golpea cuando se parece el espejo.

supongo, que ya pasé a eso de "dont bother none"

Antelación del amor - Borges

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí